Vicente de Juan, nuevo director financiero

Vicente de Juan, nuevo director financiero.

Vicente de Juan, nuevo director financiero: Llega con ganas de aportar transparencia y talante, además de la experiencia que tiene en investigación.

Vicente de Juan se licenció en Ciencias Empresariales en la Universitat de Valencia y ya en el los inicios de su andadura profesional optó por desarrollarse en el campo de la economía social y las entidades no lucrativas. Primero como profesional independiente, después en el ámbito cultural, y los últimos seis años como gerente y consultor del CIBERER y del Consorcio CIBER del Instituto de Salud Carlos III. Así pues acredita una dilatada experiencia tanto en la gestión económica de la investigación como de las especialidades propias de las entidades sin ánimo lucrativo y su particular relación con las administraciones públicas.

“Estoy donde quiero estar” manifiesta. “Trabajar en una entidad como INCLIVA, que mejora la calidad de vida de los ciudadanos, es un privilegio. Aporta valor a nuestro día a día y los que tenemos la suerte de trabajar aquí debemos valorarlo”.

Transcurridos tres meses desde su incorporación, preguntado por la visión que tiene de INCLIVA desde dentro, señala que “la entidad está consolidada a todos los niveles. INCLIVA destaca por la investigación de excelencia que realiza y por una gestión profesional asentada en unos pilares muy sólidos, acreditados por las distintas certificaciones de calidad con las que cuenta el Instituto. El personal, tanto investigadores como gestores, está muy implicado y motivado, y me está facilitando mucho el aterrizaje”.

Respecto a los retos de futuro de INCLIVA considera que la entidad se enfrenta, como toda la investigación de nuestro país, a la infrafinanciación pública.

“Tenemos que apostar por la internacionalización, la innovación y la transferencia para seguir creciendo y mejorando. Y, en la medida de lo posible, agilizar e informatizar la gestión para facilitar el trabajo de los investigadores. En este sentido, debemos ser transparentes y acercar la gestión al investigador”.

Explica que el “entorno actual del sector público plantea, año a año, mayores exigencias legales de control y supervisión. El desprestigio social de la “res pública” nos afecta a todos, sin distinciones, aunque sea injusto. Ahora la ciudadanía requiere una explicación de cada céntimo que invierten las entidades vinculadas a las administraciones públicas y no podemos, ni debemos, evitarlas si queremos mantener la reputación actual del Instituto. Pero, a la vez, tenemos que hacer comprender a los legisladores y gestores que la investigación requiere no solo un apoyo financiero estable, sino agilidad y flexibilidad, y que los investigadores deben dedicar su tiempo a investigar, no a rellenar papeles”.

No obstante, estima que también debemos hacer un esfuerzo en visibilizar y prestigiar la labor del investigador. A su juicio. “La investigación no está donde debería. Es lamentable el reconocimiento social que tiene la investigación en España, reconocimiento que a su vez se traduce en euros. Tenemos que acercarnos a la sociedad, ser transparentes, explicar qué hacemos, cómo, porqué, etc. para que se respete el esfuerzo que supone dedicarse a investigar en España”.

Finalmente insiste: “mi puerta está abierta a todos, para escuchar, aprender y aportar”.