La ciencia como herramienta de la diplomacia internacional.

La ciencia como herramienta de la diplomacia internacional.

En 2008 la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) creó el “Center for Science Diplomacy («Centro para la Diplomacia Científica») con la misión de que la cooperación en ciencia contribuya a tender puentes y a mejorar las relaciones entre sociedades de distinto origen y características.

El hecho de que la ciencia no tenga fronteras es lo que la hace tan útil como herramienta diplomática, en opinión del Dr. Turekian, uno de sus directores. «Un físico de Hungría debe ceñirse a las mismas leyes de la física y las matemáticas que un físico de Francia», indicó. Otro argumento a favor de la diplomacia científica es que muchos de los problemas que la ciencia trata de resolver son ajenos a las divisiones territoriales. «Las enfermedades infecciosas no entienden de mapas políticos», destacó el Dr. Turekian. «Así pues, la posibilidad de compartir investigaciones y conocimientos resulta crucial para proteger la salud de las poblaciones que viven a ambos lados de una frontera política”.

Pero no ya no se trata abrir y mantener vías de comunicación a través de la ciencia, sino que hoy en día los científicos y sus logros se han convertido a su vez en embajadores de sus países, en generadores de marca y fuente de recursos. Así se ha puesto de manifiesto en el informe “Diplomacia Científica, Tecnológica y de Innovación”, impulsado por las Secretarías de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y la de I+D+i, recientemente publicado.

El informe nació con el objetivo es poner de manifiesto las potencialidades y fortalezas que España tiene en el ámbito de la investigación e innovación para promoverla como potencia científica  a través del mismo Ministerio de Asuntos Exteriores y sus embajadas e impulsar la acción exterior del Estado en materia de I+D+i.

Según el Informe en las últimas dos décadas, nuestro país ha conseguido situarse como referente mundial en campos como la generación de energías limpias, biología molecular, agrobiotecnología, bioquímica, medicina o tecnología aeroespacial. Así en e-health, nuestro país ocupa posiciones de liderazgo internacional, con una facturación de más de 7.400 millones de Euros, (el 0,7% del PIB), de los que el 20% procede de la exportación de tecnologías para la salud. Y el quinto del mundo en exportación en tecnologías para la salud , el quinto país de Europa con el mayor número de análisis clínicos, el primero en Europa y el tercero en el ámbito mundial en agrobiotecnología y el quinto en bioquímica y biología molecular, por citar algunos datos. Logros que generan Marca España, y que hay que apoyar.

En este sentido, los redactores del Informe consideran que la internacionalización de la ciencia y tecnología exige que la cooperación internacional en ciencia e innovación sea una responsabilidad compartida de todos los agentes de la Administración. Se trata de incluir la ciencia en la agenda de política exterior española y favorecer la relación entre científicos y diplomáticos.

El Informe realiza una serie de recomendaciones para organizar mejor las acciones en torno a DCTI para responder a retos globales, impulsar el liderazgo internacional empresarial en I+D+i , para mejorar la coordinación en el seno de la AGE, reforzar la colaboración con otros países, favorecer las áreas transversales de temas transfronterizos y el uso de recursos científicos compartidos, la formación de recursos humanos en DCTI, y mejorar la comunicación y la difusión.

Algunas de las acciones que destacan son formar a los diplomáticos en el sistema de I+D+i español y el europeo, para que sepan de las convocatorias de uno y otro sistema, crear una red de consejeros científicos en las embajadas más relevantes, creación de una Red Estatal de Asesores en CTI (Ciencia, Tecnología e Innovación) adscritos a presidencia del gobierno, favorecer la movilidad y conexión internacional de científicos y tecnólogos, etc…

España debe hacer valer sus capacidades y potencialidades en el área internacional; de no hacerlo resultaría una contracción del desarrollo internacional con repercusiones negativas en el desarrollo de nuestra sociedad. Esperemos que la secular tendencia de nuestras autoridades se quiebre por una vez y permita aunar esfuerzos en un objetivo común.

Josep Redón i Mas

Director Científico

https://www.aaas.org/program/center-science-diplomacy